Después de un curso muy corto y de una profunda inmersión en los pormenores de la web social y de sus posibilidades, la conclusión ha sido la siguiente:
http://recursosbiblioteconomia.wordpress.com/
En este nuevo espacio, Patricia Saez y yo recopilamos lo que vamos considerando de interés (en el sentido de curiosidad o en el sentido de utilidad), con el objetivo de difundir y aprender un poco más cada uno de los recovecos de este inexorable universo.
Index Indicis
martes, 18 de junio de 2013
Herramientas colavorativas I. Delicious.
“I use Delicious with my students all the time.
I put everything in there. It’s so easy, that’s the beauty of it”, afirma Michelle
A. Wolf. Esta es la primera información que encontramos en la web de la
aplicación, que es muy fácil tenerlo todo aquí. De uso gratuito y fácil permite
administrar lo que se encuentra en la red. Además permite el acceso desde
cualquier dispositivo.
Esto de entrada. Luego a la hora
del uso no resulta tan intuitivo como pretende, o tan útil. Quizá porque con la
abundancia de aplicaciones, quede un
poco obsoleto. En resumen, gestiona la información recogida de Internet y
guardada en favoritos o “bookmark” que permite acceder de forma rápida a estos
sitios. No solo permite guardarlos, sino compartirlos con otros usuarios dentro
de la aplicación y conocer el índice de uso de ese mismo espacio.
Otro de los inconvenientes vuelve
a ser la lengua, que ya no solo dificulta el posible uso sino la posible comprensión
de la finalidad de la web.
Pero para más información,
buscaremos a la señora Michelle Wolf a ver si nos aclara algo.
Herramientas colaborativas II. Mendeley.
Mendeley es un gestor de
referencias bibliográficas y organizador de documentos en PDF que permite
organizar y clasificar la información bibliográfica de forma independiente o
como complemento al documento en PDF al que hace referencia dicha información.
Tanto las
referencias como los documentos PDF se almacenan en la nube, por lo que es
posible acceder a ellos desde cualquier lugar a través del navegador de
Internet o con el programa instalado en el ordenador. Como
herramienta de la web social permite gestionar listas de amigos y
compartir con ellos colecciones de referencias y editarlas conjuntamente. Entre
otras de las funciones cuenta con la posibilidad de ser intetrado en el
navegador de Internet (así como otros gestores de referencia, como Zotero o
como anteriormente con Evernote) o con los distintos procesadores de
texto para añadir a los documentos que se creen las referencias bibliográficas
atendiendo a la norma deseada; además permite completar la información
bibliográfica a través de la red, ya que la misma aplicación realiza la
búsqueda y completa los campos que falten.
Cómo crítica, un aspecto que puede dificultar un poco su uso, no dispone
de traducción al español, por lo que tendremos que utilizar la versión en
inglés.
lunes, 3 de diciembre de 2012
Herramientas colaborativas III. Evernote.
En comparación con las otras herramientas que
iré describiendo, Evernote es la única disponible en español, lo que la hace,
de entrada, más accesible.
Luego, me parece de mucho interés. En
el tutorial presentación dice: “evernote is building the global platform for
human memory”; con esto puede hacer referencia a la memoria tal cual, o a los
recuerdos. En cualquier caso, la idea de recuperar la noción de cuaderno, de álbum,
con la opción de sincronizar con otros dispositivos a distancia en modo nube,
lo que es la superación de los obstáculos de la libreta clásica. Otra de las
grandes y nada desdeñables características es la de poder establecer notas con
otros usuarios, rasgo propio de las herramientas 2.0. Además permite que se
adjunten formatos de tipo imagen, audio, video.
Fácil recuperación gracias a la
opción de etiquetado y las capturas webs son de gran interés también,
funcionado como la sindicación de contenido. El icono de evernote se situa
junto al de favoritos y te guarda las direcciones, páginas, contenidos que te
resulten interesantes. Una pega, sólo funciona con firefox o chrome.
Como fallo: tiene un formato,
estructura, muy similar a la del Word de office, pero no funciona con los
mismos atajos o comandos, con lo que a veces, si estos se usan con frecuencia
se entorpece un poco el trabajo.
miércoles, 21 de noviembre de 2012
¿Usuarios 2.0?
Como hemos venido diciendo, las vicisitudes de la web 2.0 han revolucionado todo el entorno informativo, no solo en cuanto a plataformas sino también en cuanto a herramientas. Internet ofrece el contenido y las herramientas informativas necesarias para cualquier usuario, sea o no investigador. Ante esto, la bibliotecas han tenido que generar una serie de alternativas que la dejen más o menos a la altura de la web, cosa harto difícil dado que los recursos físicos y los medios no son igual de accesibles que los digitales.
¿Ha perdido la biblioteca su función? Es posible, pero dependerá, en todo caso, de la disciplina que demande información. Como profesionales de la información, de la comunicación y demás, la web es de lo más útil; pero otras disciplinas, más humanísticas, más artística, siguen requiriendo de la biblioteca en el sentido más estricto. Y esto es así pese a que cada vez sea más fácil el acceso a documentos concretos que son descargables en pdf, en imagen o en cualquier otro formato, íntegramente.
Competir con la web no es cosa fácil, pero quizás en este caso sea interesante recurrir a La navaja de Ockam o Principio de parsimonia, según el cual en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la correcta. Esto aplicado a lo que ve venimos hablando sería que la biblioteca ofrece la capacidad de acceder a la información sin ese proceso de inforxicación, en un entorno que favorece la asimilación sin estímulos constantes que difieran en el proceso informativo. Esto sería en caso de la finalida de la biblioteca per se.
Imagino que la idea original plantearía la web como un complemento a las bibliotecas y ha acabado por ser al revés. De modo que la biblioteca como complemento podría entenderse como ese filtro que reclama Neylon en su ponencia, ya que por medio de los portales a los que tenemos acceso a través de las bibliotecas vamos reduciendo ruido, ya que se limita un poco más a cuestiones académicas o institucionales. También puede ser una herramienta para el uso de la web 2.0; por ejemplo, la biblioteca de la Unversidad de la Laguna ofrece tutoriales sobre muchos recursos de la web aplicadas a la investigación o la docencia[1]. Cabe ahora plantearse si la biblioteca estará resignada a convertirse en una herramienta de las herramientas.
viernes, 16 de noviembre de 2012
¡Me lo ha dicho un pajarito! Limitaciones y posibilidades de Twitter en la recuperación de información.
Twitter aparece en 2006, concebido
riginariamente como un servicio de microblogging en tanto que contaba con una extensión
limitada. Esto, en relación con los procesos de información tiene como ventaja
la rápida difusión, prácticamente inmediata y la facilidad incorporada del
tagging o etiquetado que permite una mejor recuperación. El uso de twitter, una
vez que se genera el entorno adecuado, enfocado a los sectores que se desea
explorar, es muy sencillo. Es decir, el usuario selecciona a qué sectores de
los que se encuentran en la red le interesa seguir. A partir de ahí la
información le va llegando y redireccionando. De manera que permite un acceso a
la información deseada.
En contraposición twitter genera
demasiada información, de modo que si el usuario no es diestro en el manejo de
la plataforma, no será capaz de acceder a ella o gestionarla. De modo que de la
misma manera que se está expuesta a mucha información, ya dentro del ámbito
específico, también hay mucho ruido pues se procesa muy rápidamente, perdiéndose
así parte de la información. Para ello hay gestores de contenido que los administran
y la opción de sindicarse a aspectos concretos.
Un aspecto positivo de esta
generación 2.0 es el concepto de red, no sólo en términos sociales sino que,
toda esta amalgama, esta trama, que genera relaciones cada una por su parte,
también está relacionada con las demás. O sea, Twitter está relacionado con facebook,
con flicker, con los blogs y es posible que la información se prodigue sin que
el usuario esté directamente implicado en dicho proceso. Con esto la difusión
es, si cabe, aun mayor, reduciéndose casi al mínimo las barreras.
Bibliografía.
Codina L., Pedraza-Jiménez (2011).
Tesauros y ontologías en sistemas de información documental. El profesional de
la información 20(5): 555-563
Serrano Puche, J, (2012). Herramientas web para la medición de la
influencia digital: análisis de klout y peerindex. El profesional de la información
21(3): 298-303.
Fumero Reveron, A. (2011). Irc 2.0. Medios para la información, la
relación y la comunicación en la web 2.0. El profesional de la información 20(6):
605-609.
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